Ser propietaria de una casa rural es una experiencia muy gratificante, pero a su vez exigente.
La vida de una propietaria de una casa rural puede parecer, a simple vista, idílica: rodeada de naturaleza, tranquilidad y la satisfacción de ofrecer un lugar de descanso a los visitantes.
Sin embargo, detrás de la gestión de una casa rural hay mucho esfuerzo físico y mental, que puede llegar a afectar la salud de quienes se dedican a este sector.
Las jornadas largas, la necesidad de ser multitarea y las responsabilidades constantes pueden derivar en agotamiento, estrés y problemas de salud si no se toman las medidas necesarias.
Entre la jornada laboral del trabajo que es primera fuente de ingresos, la atención a los huéspedes y gestión del alojamiento que supone un ingreso complementario, llevar el día a día de la casa familiar…entre tantos frentes puede hacer que descuides tu bienestar.
Sin embargo, es importante que para poder cuidar a los demás primero debes cuidarte a ti misma.
Tienes que estar bien física y mentalmente para dar un servicio de calidad a los huéspedes de tu alojamiento rural.
Algunos consejos para cuidarte:
Uno de los principales retos a los que se enfrentan las propietarias de casas rurales es el estrés, el cual puede aparecer por múltiples razones: la demanda de los huéspedes, la administración del negocio, los imprevistos o la necesidad de estar siempre disponibles.
El estrés crónico puede tener efectos negativos sobre la salud, como insomnio, fatiga, problemas digestivos y enfermedades cardiovasculares.
a. Planificación y Organización
Una buena planificación puede ser la clave para evitar momentos de estrés innecesarios. Es importante tener un calendario bien estructurado que contemple todas las tareas necesarias para la gestión de la casa rural: reservas, limpieza, mantenimiento, atención a los huéspedes y gestión de proveedores.
Consejo práctico: Dedica un día a la semana a planificar tus actividades y crea listas diarias de tareas priorizando las más importantes.
Además, es útil automatizar algunas tareas, como las reservas online, para reducir la carga manual.
b. Técnicas de Relajación
Incorporar en la rutina diaria técnicas de relajación es fundamental para mantener la calma ante situaciones estresantes.
Prácticas como la respiración profunda, la meditación o el mindfulness ayudan a reducir los niveles de cortisol (hormona del estrés) en el cuerpo.
Consejo práctico: Dedica 10-15 minutos al día a la meditación o la respiración consciente. Puedes hacerlo en un lugar tranquilo de tu casa rural, como un jardín o una terraza, lo que también te ayudará a conectar con la naturaleza y reducir tensiones.
c. Tiempo para una misma
La carga laboral de las propietarias de casas rurales puede hacer que descuiden el tiempo personal.
Es fundamental que se tomen pausas y momentos para desconectar del trabajo y dedicarlos a actividades que les gusten o simplemente a descansar.
Consejo práctico: Establece horarios de trabajo claros y respétalos.
Designa momentos de tu día para actividades que disfrutes fuera del trabajo, como leer, hacer ejercicio o pasar tiempo con tus seres queridos.
d. Red de apoyo
Compartir las responsabilidades o contar con una red de apoyo puede reducir considerablemente el estrés.
A veces, la carga emocional de llevar todo el peso del negocio sola puede ser abrumadora.
Consejo práctico: Considera delegar tareas cuando sea posible.
Ya sea contratando personal para tareas específicas (limpieza, mantenimiento, atención al cliente) o buscando ayuda temporal en épocas de alta demanda.
Asimismo, compartir experiencias con otras propietarias de casas rurales puede ser un alivio emocional.
2. Salud Física: Mantenimiento del Bienestar Corporal
Además de los desafíos mentales, la gestión de una casa rural puede implicar mucho trabajo físico: limpiar habitaciones, preparar comidas, atender al mantenimiento del lugar, entre otros.
Estos esfuerzos pueden afectar la salud física, causando dolores de espalda, fatiga muscular o incluso lesiones si no se adoptan las medidas adecuadas.
Aquí algunos consejos para cuidar la salud física:
a. Ergonomía en el Trabajo
Las tareas de limpieza y mantenimiento pueden ser duras para el cuerpo, especialmente para la espalda, cuello y articulaciones.
Adoptar posturas incorrectas al levantar objetos o realizar movimientos repetitivos puede derivar en lesiones a largo plazo.
Consejo práctico: Siempre que vayas a levantar objetos pesados, flexiona las rodillas y utiliza los músculos de las piernas, no de la espalda, para hacer el esfuerzo.
Además, asegúrate de utilizar herramientas ergonómicas para las tareas cotidianas, como aspiradoras ligeras, mopas con mango ajustable y utensilios de cocina que no requieran movimientos repetitivos forzados.
b. Ejercicio Regular
Incorporar el ejercicio físico regular en la rutina diaria es esencial para mantener la salud física.
Además, el ejercicio es una gran herramienta para liberar el estrés, mejorar el estado de ánimo y aumentar los niveles de energía.
Consejo práctico: Dedica al menos 30 minutos al día a realizar algún tipo de actividad física, como caminar, nadar o practicar yoga.
El entorno natural de una casa rural ofrece una oportunidad perfecta para disfrutar de caminatas al aire libre, lo cual no solo te mantendrá en forma, sino que también te ayudará a desconectar del trabajo.
c. Cuida tu Alimentación
Una alimentación equilibrada es fundamental para mantener la energía durante todo el día, especialmente cuando las jornadas son largas y el trabajo requiere esfuerzo físico.
Las propietarias de casas rurales, por la naturaleza de su trabajo, a menudo descuidan sus comidas o recurren a opciones rápidas y poco saludables.
Consejo práctico: Planifica tus comidas con anticipación y asegúrate de que estén bien balanceadas, ricas en frutas, verduras, proteínas y grasas saludables.
Evita los alimentos ultra procesados y el consumo excesivo de cafeína, ya que estos pueden afectar negativamente tus niveles de energía y tu bienestar general.
d. Hidratación
Estar siempre en movimiento puede hacer que te olvides de beber suficiente agua a lo largo del día.
La deshidratación no solo afecta tu salud física, sino también tu capacidad de concentración y estado de ánimo.
Consejo práctico: Lleva contigo una botella de agua y asegúrate de beber al menos dos litros de agua al día.
También puedes incluir infusiones o zumos naturales para mantenerte hidratada de manera saludable.
3. Equilibrio Trabajo-Vida Personal
Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las propietarias de casas rurales es la dificultad para desconectar del trabajo.
Dado que muchas viven en el mismo lugar donde gestionan su negocio, es complicado marcar una línea clara entre la vida personal y laboral.
No lograr este equilibrio puede llevar a agotamiento físico y mental, afectando tanto la salud como la calidad del trabajo.
a. Establecer Límites
Es importante establecer límites claros entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal. Aunque vivir en una casa rural y estar cerca de los huéspedes puede generar la sensación de estar siempre disponible, es necesario imponer horarios para evitar el agotamiento.
Consejo práctico: Establece horarios de atención al público que sean razonables para ti y para los huéspedes.
Asegúrate de comunicar claramente estos horarios para evitar interrupciones en momentos en los que necesitas descansar o dedicarte a tu vida personal.
b. Desconexión Digital
Con el auge de las plataformas digitales de reservas y las constantes comunicaciones a través de correos electrónicos y mensajes, es fácil caer en la trampa de estar siempre conectada.
Sin embargo, esto puede aumentar el estrés y dificultar la desconexión.
Consejo práctico: Fija horarios específicos para revisar correos electrónicos y mensajes relacionados con el trabajo.
Intenta desconectarte de dispositivos electrónicos en tus momentos de descanso, sobre todo por la noche, para favorecer un sueño reparador.
4. Sueño Reparador: El Pilar de la Salud
Dormir lo suficiente es esencial para mantener un buen estado de salud física y mental.
Sin embargo, las propietarias de casas rurales pueden enfrentarse a interrupciones en su descanso debido a las demandas de los huéspedes o el estrés de la gestión del negocio.
La falta de sueño adecuado puede afectar el rendimiento, el estado de ánimo y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
a. Rutina de Sueño
Establecer una rutina de sueño regular puede ayudar a mejorar la calidad del descanso.
Ir a la cama y levantarse a la misma hora todos los días regula el reloj interno del cuerpo y favorece un sueño más profundo.
Consejo práctico: Crea un ambiente propicio para el sueño en tu dormitorio: evita las luces brillantes y los dispositivos electrónicos antes de dormir, y asegúrate de que la habitación esté a una temperatura agradable.
Si sientes que te cuesta desconectar al final del día, puedes recurrir a técnicas de relajación antes de dormir, como la lectura o la meditación.
b. Descansos durante el Día
En jornadas largas de trabajo, es importante tomar pequeños descansos para evitar la fatiga acumulada.
Estos momentos de descanso no solo son buenos para el cuerpo, sino también para despejar la mente.
Consejo práctico: Intenta tomar descansos cortos cada hora y media o dos horas.
Durante estos descansos, puedes realizar ejercicios de estiramiento, salir a tomar aire fresco o simplemente relajarte unos minutos.
5. Autoevaluación y Prevención Médica
Finalmente, es importante que las propietarias de casas rurales presten atención a su salud de manera proactiva.
Realizar visitas periódicas al médico y estar atentas a señales de alerta pueden prevenir problemas mayores.
Establece límites, reserva un poquito de tiempo para ti cada día. Que se pare el mundo es tu momento.
Cuida tu salud física: come sano, haz ejercicio en la medida que puedas y duerme al menos 7 horas.
Limita consumo de azúcar, grasas y sal y procura caminar 30 minutos al día a buen ritmo.
Cuida tu salud mental: es muy útil trabajar tu inteligencia emocional y que practiques la meditación.
Un poquito de mentalidad aquí
La inteligencia emocional es la capacidad de entender y gestionar nuestras propias emociones, así como las emociones de las demás.
Es una habilidad esencial para propietarias de casas rurales porque le va a permitir interactuar con sus huéspedes de forma eficaz, resolver conflictos y crear una experiencia de cliente positiva pudiendo entender mejor las necesidades y expectativas de sus huéspedes.
Para trabajar tu inteligencia emocional:
Toma conciencia de tus emociones, cómo te sientes en diferentes situaciones y porqué te asientes así.
Identifica las emociones de los demás fijándote en su lenguaje no verbal.
Aprende a expresar tus emociones de forma adecuada y comunícate con tus huéspedes de forma efectiva.
Aprende técnicas de relajación, trata de ver las cosas desde otra perspectiva e intenta ponerte siempre en los zapatos de tu cliente.
Trabajando la inteligencia emocional vas a crear relaciones más sólidas con tus huéspedes y vas a poder gestionar mejor el estrés.
Para saber de qué punto partes de inteligencia emocional te recomiendo el test SREIT de Nicola Shuttle o el test MEIS.
Si te gusta leer puedes echar ojo al libro La Inteligencia Emocional de Daniel Coleman.
Si tienes cuenta en Tik Tok te recomiendo las cuentas mentalmenteenforma y somosestupendas.
Como propietaria de un alojamiento rural a lo largo de la semana hablas con gente de diferentes perfiles y cada uno con unas peticiones y al final de la semana eso supone una mochila en tu mente.
Por eso es bueno que dediques una hora al día a tu persona. Siendo tú feliz podrás regalar felicidad a los demás convirtiéndote en una excelente anfitriona y viéndose eso reflejado en las valoraciones de tu casa rural.
La clave está en encontrar un equilibrio, delegar cuando sea necesario y priorizar momentos de descanso y desconexión.
Al final del día, una casa rural próspera no solo depende de un buen servicio, sino también de que quienes la gestionan se sientan saludables, enérgicas y motivadas.
Si tienes cinco minutos echa ojo a este artículo

